"Demian": más allá del bien y el mal
Conocemos perfectamente a Herman Hesse, ese intelectual hombrecito de lentes que, desde Alemania, ha revolucionado la literatura desde sus famosísimas obras, convirtiéndose así en ganador del Premio Nobel literario del año 1946. En esta ocasión, compartiré brevemente el argumento de una obra suya, Demian, y expresando además una reflexión personal sobre el mismo.
Hesse escribió este libro en tiempos de guerra en Alemania, y por ello, en su introducción presentó una reflexión sobre el poco valor que se le daba a la vida humana, aludiendo a los múltiples asesinatos comunes en aquella época, y toda esta obra revelará así una reflexión sobre el valor único de cada existencia humana: "La vida de cada hombre es un camino hacia sí mismo, el intento de un camino, el esbozo de un sendero."
Es así que el primer capítulo es llamado Los dos mundos, y en él se describen un mundo "de bien" (estricto, familiar, religioso, tradicional) y otro "de mal" (enigmático, terrible, violento, salvaje). El protagonista, Emil Sinclair, afirma que vive en ambos, va y viene de uno y otro. Asiste a un instituto en el que debe lidiar con sus compañeros, pertenecientes al mundo malo y que lo obligan a cometer robos por medio de la extorsión.
Posteriormente, en el segundo capítulo, Caín, se presenta en el instituto, como un estudiante nuevo, Max Demian, con el que Sinclair habla acerca del tema de la clase de aquel día: la historia de Caín y Abel. Caín es caracterizado por llevar una cicatriz en la frente, castigo por haber matado a su hermano. Demian se muestra como un personaje que cuestiona el modo en que el maestro aborda esta historia y propone una visión poco común de ella, que sorprende a Sinclair: Pensaba que no era más que una leyenda inventada para arremeter contra hombres audaces.
Posteriormente este personaje nuevo ayuda al protagonista a librarse de las extorsiones de sus compañeros, lo que lleva a Sinclair a admirarlo mucho más y a agradecerle, sin dejar de sorprenderse por sus pensamientos sobre el bien y el mal, Caín y Abel. A lo largo de libro, Sinclair vive su juventud pasando de un mundo a otro, en busca de la propia identidad.
Demian se convirtió, sin dudas, en uno de mis libros favoritos, y es que me sentí identificada con Sinclair, con su intento por cuestionar los dogmas, por tratar de ir más allá, revelarse (y rebelarse) diferente a cómo era en su niñez, teniendo presente que nadie está exento de experimentar el mundo "de mal", que también allí se halla riqueza, y que quizá, llevar un estigma en la frente por pensar diferente no sea tan malo después de todo. Me parece una lectura idónea en la juventud, etapa de cambios e indecisiones con respecto al rumbo propio. Pero también cualquier persona de cualquier edad puede leerlo, puesto que es muy difícil no sentirse identificado con lo propio de esta novela: vivir y buscarse a sí mismo.
Por último, les comparto este enlace en donde podrán leer Demian de manera gratuita, y guardar el pdf si así lo desean: http://biblio3.url.edu.gt/Libros/2011/Demian.pdf
Si ya lo leíste, me encantaría que me contaras qué te pareció esta obra increíble, y si leíste otros libros de Hermann Hesse.
Buena semana y ¡a seguir leyendo!

¡Qué linda reseña Andre! Tengo una deuda con Hesse. Espero pronto animarme a leerlo :-)
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